Enfermedades

Día Mundial del Riñón 2018

El día mundial del riñón 2018 se celebra el 8 de marzo. Al coincidir con el día mundial de la mujer trabajadora, se ha querido hacer énfasis en la incidencia de la Insuficiencia Renal Crónica (IRC) y de otras patologías renales en la mujer.

Insuficiencia Renal Crónica en mujeres
El riesgo de desarrollar IRC es ligeramente más elevada en mujeres. No obstante, el número de mujeres en diálisis es menor que el de hombres. Se cree que esto se debe a tres causas principales:

• la progresión de la IRC es más lenta en mujeres.

• Impedimentos socio-económicos y psicológicos, y una menor consciencia de la enfermedad hacen que las mujeres tengan un inicio tardío del tratamiento.

• El acceso desigual a la atención médica por parte de las mujeres también es un problema en países sin acceso universal a la sanidad.

Algunas enfermedades renales como la nefropatía causada por el lupus (nefritis lúpica) o la infección renal (pielonefritis) suelen afectar por lo general a las mujeres. El lupus es una enfermedad autoinmune que hace que el sistema inmunitario del organismo ataque a las propias células y órganos. El lupus provoca diversos trastornos en las estructuras internas del riñón, lo cual da lugar a los siguientes síntomas: sangre en la orina, orina de aspecto espumoso, hipertensión y/o hinchazón en cualquier parte del cuerpo.

La pielonefritis
La pielonefritis es una infección potencialmente grave que afecta a uno o ambos riñones. Las infecciones renales (como la mayoría de las infecciones del tracto urinario) son más comunes en las mujeres y el riesgo aumenta durante el embarazo. Un diagnóstico y tratamiento lo más temprano posible son la mejor garantía de un tratamiento exitoso.

IRC y embarazo
La IRC también es un factor de riesgo para el embarazo y la fertilidad. Las mujeres con IRC tienen mayor riesgo de problemas de salud, tanto para la madre como para el bebé: el índice de hipertensión y nacimientos prematuros es mayor en mujeres con IRC. También pueden tener más problemas para concebir. Asimismo, las complicaciones asociadas al embarazo aumentan el riesgo de IRC: la preeclampsia, hipertensión y proteinuria. Por último, la preeclampsia, el aborto séptico (infección de la placenta) y la hemorragia posparto son las principales causas de lesión renal aguda en mujeres jóvenes, que pueden llegar a causar IRC en el futuro.

Las complicaciones del embarazo y la maternidad son particularmente altas en mujeres de países del tercer mundo, a causa de la falta de atención médica adecuada, el manejo inadecuado de mujeres con preeclampsia, y la falta de acceso a diálisis para el tratamiento de insuficiencia renal grave.
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