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Un fármaco para la gota trata con éxito la insuficiencia renal crónica

Nefrólogos del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid han descubierto que el alopurinol, un medicamento utilizado para tratar la gota, tiene efectos beneficiosos para pacientes con insuficiencia renal crónica y que, además, reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y de hospitalización.

El tratamiento con alopurinol, usado habitualmente para el tratamiento de gota o exceso de ácido úrico en sangre, cuando se aplica en pacientes con renopatía crónica consigue reducir la inflamación y frena la progresión de la enfermedad renal, a la vez que reduce el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular y de ser hospitalizado.

El estudio, publicado en el Clinical Journal of the American Society of Nephrology, se ha realizado con 113 pacientes con insuficiencia renal, divididos en dos grupos: uno que ha recibido el tratamiento habitual y el otro tratado con este medicamento.

La investigación ha durado dos años en los que se ha estudiado la evolución de estos pacientes, la progresión de su enfermedad renal, la aparición de efectos cardiovasculares adversos y la tasa de ingresos hospitalarios.

Majoría renal y cardíaca

Los resultados obtenidos han permitido a los investigadores describir estos beneficios en pacientes con enfermedad crónica del riñón, dado que han demostrado que ha rebajado los niveles de ácido úrico en la sangre y mejora la función renal en los pacientes tratados con este medicamento, previniendo su progresión independientemente del sexo y edad de los pacientes.

Además, este tratamiento no sólo ha conseguido mejorar la función renal de los pacientes, sino que también ha reducido el riesgo de sufrir episodios cardiovasculares en un 71 por ciento, y el de hospitalizaciones en un 62 por ciento.

El alopurinol es un fármaco clásico para el tratamiento de la gota, es decir, indicado para pacientes con niveles altos de ácido úrico en sangre o hiperuricemia. Este fármaco inhibe una encima implicada en la producción de ácido úrico que, en grandes cantidades, puede suponer hipertensión e insuficiencia cardiaca.

Fuente: Europa Press

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